martes, 19 de julio de 2022

El último Falcon sobre la tierra: La realidad en los barrios marginales, por Tomás Bournissent

La novela de Juan Ignacio Pisano nos presenta a la profesora, la narradora de esta historia, que se encuentra en un barrio donde la civilización se va deteriorando y hasta el lenguaje se acaba. La narradora sabe leer y escribir y eso le genera problemas, ya que debe prestar sus servicios a alguna de las bandas en guerra. En su mundo los autos son una rareza y en este aparece ¿el último Falcon de pie?  El abuelo, un ex piloto de Turismo Carretera, parece ser el único capaz de hacer que vuelva a andar.
La profesora vive en un barrio marginado y cuida de su sobrina, que tiene 7 años pero la madurez mental de una nena de 2, y de su abuelo que es ciego. En ese barrio la banda que maneja todo es la banda del Chili y cada ciertos días pasa un camión con provisiones para las personas que habitan el mismo. Perú, uno de los pibes del Chili, pasa de vez en cuando con trabajos para la profesora. 
En uno de esos días de camión, mientras los habitantes del lugar hacen fila para obtener su caja, los policías ven al Timba, el jefe de otra pandilla, y comienzan a disparar. La profesora comienza a correr para huir, mira para atrás y ve (...) "a la gente que cae, como fichas de dominó, ante el fuego de las armas" (Pisano, 2019, página 62). La profesora vuelve a su casa y piensa que la revuelta fue intensa esta vez y se pregunta si el Chili y sus pibes estarán involucrados.
Perú hacía de guardia en la residencia de la profesora ya que tenían el Falcon que se encontraba reparando el abuelo. En una de esas, aparece un pibe del Timba y llega al encuentro Perú que lo amasija como si lo odiara, pero es solo por ser de la banda contraria que Perú lo termina asesinando y con la profesora esconden la bicicleta en la que vino el pibe y Perú se termina yendo con el cadáver en la parte de atrás del caballo. La profesora se queda en shock, se pone a fumar y se pone a pensar en lo marginado que se encuentra su barrio. En sus palabras podemos llegar a ver lo mucho que sufre en esta situación:
(...) Siento que nos vamos a morir todos pronto o que este mundo de mierda nos va a expulsar más lejos de lo que ya estamos en esta marginación general; deshechos que la Ciudad Alta no quiere ver desde esa altura que les impidió inundarse como nos inundamos todos los demás, que éramos los más pero ahora ya no entramos en ninguna cuenta, con la mierda flotando alrededor y que de a poco, muy de a poco, fuimos desplazándonos hacia los bordes, cada vez más lejanos y abandonados; sobrevivientes que perduramos comiendo lo que nos dan, mientras nos arrastramos hacia el siguiente margen, la otra orilla y contrabandeamos energía (Pisano, 2019, página 89).
Otro de esos días de camión, salen a la calle con Ema, su sobrina, para ir hacia los camiones, llegan, hacen la fila y agarran la caja. Pero justo antes de volverse, ven al Timba en su moto junto al último de los camiones. Tres de los pibes del Timba llevan palos de escoba como si fueran lanzas pero en lugar de filosas puntas de hierro tienen cabezas clavadas. Otros dos sostienen al Chili por los brazos. Se lo ve muy golpeado. El timba se sube al acoplado de uno de los camiones y desde ahí da un discurso con la complacencia y la custodia de la policía. Señala con el dedo y muestra en una tablet la cara del muerto por Perú. La policia empieza a movilizarse y golpean a la gente que espera por su caja. La profesora agarra a Ema, la sube a upa y corre sin parar. La noche es casi total y Perú todavía no aparece. Más tarde, desde atrás del jardín, percibe un silencio absoluto. "(...) Pero desde la calle de asfalto parece venir el rugir de los motores de algunos camiones. Se escuchan disparos. Los pibes del Timba deben estar de festejo, o de cacería" (Pisano, 2019, página 114). Un grupo de bicicletas con luces en sus manubrios apuntan las luces hacía un lugar vacío en el que aparece el Timba con su moto. (...) Lleva en la mano uno de esos palos largos como lanzas y en la punta una cabeza. Todas las bicicletas iluminan, ahora, hacia ahí. Es el Chili" (Pisano, 2019, página 114).
Dejemos los detalles de los días que narra el cuento y el final para que los lectores puedan disfrutarlo y descubrirlo por su cuenta. Centrémonos en la idea que transmite: cómo se vive en los barrios marginados por la sociedad y cómo la gente vive el día queriendo escapar y con esa esperanza que el cuento nombra varias veces. Pero la definición que el autor dio y más me gustó fue: (...) " la esperanza, hoy, no se mide por el tamaño de aquello que la despierta sino por el modo en el que rechaza la llegada de algún peligro inminente". Este grupo de marginados habitaba en lo que podríamos decir "Ciudad Baja", ya que se nombra en cierto punto la "Ciudad Alta". A diferencia de esta última, la "Ciudad Baja" sufría inundaciones y no tenía los privilegios de estar sin preocupaciones de que todo se vaya a inundar como en ocasiones pasadas. En este barrio casi no habitaban personas o si habitaban vivían con lo justo y necesario para sobrevivir un par de días más, si es que no se morían por estar en medio de un tiroteo entre las bandas que peleaban por el mando de este barrio. 
Otra de las ideas que se logra captar en el cuento es cómo se odian las dos bandas que aparecen. La banda del Timba y la del Chili. Se mataban entre ellos con el fin de ser el grupo que domine y maneje el barrio. Pero este odio no es por algo específico, es por algo que caracteriza a los humanos en todo el mundo: El problema del otro. Siempre va a haber un grupo que tenga distintas ideas o sea la oposición de las de alguien, posiblemente no te hayan hecho nada pero esa persona los va a odiar solo por ser la oposición; por ser el otro. En el cuento se ve reflejado en los grupos mencionados anteriormente. 
Es así la realidad de los barrios más marginales que existen. Hay contrabando de mercadería, peleas, asesinatos, violaciones, abuso de poder de parte de la policía y no son vistos ni escuchados por la gente con más poder. Yo siento que este cuento da ese mensaje, que permite al lector captar la esencia de esos barrios, de que son lugares de los que la gente no quiere quedarse y tiene la esperanza de morir, algún día, o escapar.
Bibliografía
Pisano, J. I. (2019) El último Falcon sobre la tierra Buenos Aires, Argentina: Editorial Baltasara Editora

El precio de ser libre, por Sofía Saldivia

"Las Malas" relata una ficción, una autoficción sobre Camila, una travesti cordobesa que escapa a la Capital, para rehacer su vida lejos de su familia abusiva. Es en este lugar, donde conoce la Plaza Sarmiento y sus trabajadoras sexuales trans, nace desde la oscuridad una hermandad con criaturas de la noche y con ellas logra desatar su furia trans que crece como un huracán.

Es una historia sin escrúpulos, de discriminacion y crueldad pero a su vez la atraviesan relatos de amor, maternidad y amistad. Al leerla te puede embriagar su poesía que es tierna por momentos pero también te desliza a una cruda realidad.

Comienza con la niñez de Camila Sosa Villada donde cuenta su infancia en la pobreza pero más importante aun, su rito de iniciación como mujer transexual y la marginacion de sus padres: ‘‘Mi papá y mi mamá sentian vergueza de mi. Les avergonzaba tener un hijo gordo y afeminado que no sabía defenderse, que prefería quedarse encerrado mirando la televisión o leyendo un libro a jugar al fútbol con los muchachotes del barrio (...)".

Cuando la luz de lo políticamente correcto enfoca a la plaza Sarmiento y sus intercambios sexuales, ellas corren despavoridas: ‘‘Irse de todos lados, eso es ser travesti’’(Camila Sosa Violada, 2019). Allí es donde ocurre el agotamiento físico vinculado con el  intercambio de sustancias y enfermedades de transmisión sexual, el intento de sobrevivir que parece marcado por el destino de querer ser libre, como una selección natural de la sociedad tóxica.

En este contexto no es extraño que el abuso sexual venga en manos del poder policial, de hecho es el abuso que ‘inagura’ el oscuro trabajo de Camila: ‘‘Tuve sexo con ellos por terror al castigo de mi papá. Preferí perder la virginidad a enfrentar la rabia paterna’’ (Camila Sosa Villada, 2019).

La narración es interrumpida por el hallazgo de un bebé abandonado tirado en el parque que luego es adoptado ilegalmente por la tía Encarna, un personaje que actúa como madre de las travestis, una prostituta trans retirada. Este acontecimiento cambia la vida de todas llenándolas de alegrías pero también de angustias y un rechazo constante por la vecindad pues: "La infancia y las travestis son incompatibles. La imagen de una travesti con un niño en brazos es pecado para esa gentuza’’(Camila Sosa Villada,2019). Hay una gran variedad de personajes a lo largo de la historia: Maria la muda,  la negra Vernaci, el Hombre sin Cabeza, Mechi travesti, entre otras.

Cada una de las travestis tiene una historia particular pero aun así se entrelazan por distintos factores: sus identidades y el alto costo de la presión social. Como valoración, creo que una de las cosas más fascinantes de Las Malas es la problemática de la disociación en un cuerpo físico y social, el hecho de sentirse bien en un grupo tan reducido pero estar expuestas a una violencia constante, a estar al margen en todos los aspectos de la vida cotidiana: educación, entorno familiar, hasta el espacio público. Esto juega un papel contraproducente en la calidad de vida trans, cambiar la situación social de las personas trans no solamente implica el acceso a una Ley de Identidad de Género sino el acceso a un trabajo estable y con salario digno.

Camila Sosa Villada logra presentar una figura del otro totalmente distinta a otras literaturas argentinas, da voz a aspectos de género y diversidad sexual, pero, sobre todo las levanta en alto para que sean escuchadas.


Bibliografía:

Sosa Villada, Camila (2019). "Las Malas". Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: Editorial, Tusquets.


viernes, 8 de julio de 2022

Distancia de rescate, por Santiago Nardin

La novela distancia de rescate fue escrita por Samanta Schweblin en el año 2014, en Buenos Aires, Argentina. Esta escritora nació en 1978 en Buenos Aires. Ha sido traducida a más de veinticinco lenguas, desde 2012. Ella reside en Berlín, donde escribe y dicta talleres literarios. Se formó en la Universidad de Buenos Aires y ganó numerosos reconocimientos como el Premio de Narrativa Breve Ribera del Duero, Premio Casa de las Américas, Premio Tigre Juan. 

Su primer libro, "Distancia de rescate", es un intrigante relato acerca de la ambigua relación entre madre e hijo y la difícil vida en el campo. Samanta Schweblin está acostumbrada a narrar historias cargadas de atmósferas extrañas y a veces siniestras. "Distancia de rescate", además, abarca sucesos fantásticos y trágicos al mismo tiempo. Esta autora cambia el ambiente del campo, que realmente es un ambiente tranquilizante, por un campo que resulta fatalmente tóxico y donde "la migración de almas" es la única herramienta que puede llegar a causar la salvación de los personajes

En la novela "Distancia de rescate" de Samanta Schweblin se pueden abordar varias temáticas que trasciende la historia. Por un lado, el tipo de narrador, al principio no era tan claro y preciso pero durante el trayecto de la novela, se podía entender que  la que contaba la historia era Amanda, es decir, ella le contaba todo lo que se acordaba antes de su fallecimiento a David, y lo más importante: "la distancia de rescate", esto significa la distancia variable que separa a Amanda de su hija, Nina, y se la pasa la mitad del día calculandola. Por otro, lado al principio del relato se cuenta como Omar, esposo de Amanda, trabajaba cuidando y protegiendo a sus caballos y padrillos en el campo. Esto se puede relacionar con un aspecto de la realidad ya que al hombre se lo puede vincular más con el trabajo forzoso en algunos de los casos, pero en este tema en particular, Amanda es la que tenía que cuidar de David y los caballos que posteriormente beben agua intoxicada del riachuelo y se terminan muriendo, lo mismo que le ocurre a su propio hijo. Luego David fue llevado a un casa de una curandera en el que le dijeron que podía traspasar el dolor a otra persona y así lo hicieron. 

Por otro lado, hay un momento un tanto extraño en la que se ve reflejado el costado menos realista de la novela, que es cuando se relata que David enterraba patos: en el momento en que estos se desploman, David se pone de pie en forma de alarma y ve en el sembrado otro pato más: "(...) David estaba sentado en la reposera, jugando en el piso con sus cosas. Entonces se pone de pie, mirando hacia el sembrado. Lo vi de espaldas a mi, pequeño y extraño con sus brazos colgando a los lados del cuerpo y los puñitos cerrados como si algo amenazante lo hubiera alarmado de repente (...)” (Schweblin, 2014: 44). Aquí, además, se puede entender que esta parte del relato la contaba Amanda sobre lo que hizo David. "(...) Yo estuve mucho tiempo pensando en llamarlo, pero con miedo de hacerlo. Entonces algo se movió entre el sembrado de maíz. Y apareció un pato. (...)" (Schweblin, 2014: 44).  David y el pato se miraron por unos segundos. Y el pato dio unos pasos más, cruzando una pata por delante de la otra, como si estuviera borracho, o ya no pudiera controlar su cuerpo, y cuando lo intentó el siguiente paso se desplomó sobre la tierra, completamente muerto (...)” (Schweblin, 2014: 45). Esto es difícil de asimilarlo a la realidad porque es difícil ver a niños enterrando animales en su jardín.

Luego de este acontecimiento, David actúa de una forma extraña y se encierra en su habitación porque había ingresado un perro y se quedó toda la tarde ahí, y él dijo que el perro no era importante, pero cuando el animal se desplomó, ahí David salió y lo arrastró hasta la parte trasera  del jardín y lo enterró. Esto se puede entender, en mi opinión, como un vinculo especial que tenía David con los animales ya que por alguna razón enterró a los mismos.

Otro elemento que aparece en la novela son los gusanos ya que estos influyen mucho en la distancia de rescate y en lo que le ocurre a Amanda. En una ocasión, ella se enferma y siente como gusanos en su cuerpo: "(...) Hay algo que me molesta en los ojos. Los brillos del asfalto y de los caños del boulevard. Bajo el parasol y busco mis anteojos en la guantera del coche. Cada movimiento extra requiere un gran esfuerzo. La luz me obliga a entrecerrar los ojos y me cuesta manejar en esas condiciones. Y el cuerpo, David. Me pica mucho el cuerpo. ¿Son los gusanos? Se sienten como gusanos, gusanos minúsculos en todo el cuerpo (...)” (Schweblin, 2014:65) y "No dejo de refregarme porque tengo la sensación de que tengo algo metido dentro.

Se siente como gusanos”. En estos momentos ella estaba en la sala de urgencia y le iba quedando muy poco tiempo de su vida: "El dolor va y viene, la fiebre va y viene, y ahí está otra vez Carla sosteniéndote las manos". Schelling(2014):69

A Amanda luego le ocurrió un nuevo dolor: "(...) algo que de nuevo se activa o quizá que se desactiva, algo agudo y brillante. Es el dolor. Se clava en el estómago” (Schweblin, 2014:71). Después de esto, es que empieza a relatar cómo todo lo que le ocurrió en el campo, como la muerte de los caballos, la intoxicación, entre otros, se ve reflejado en Omar ya que al final de la novela se da a entender el enojo y la tristeza por parte de Omar al irse del campo: "(...) No se detiene en el pueblo. No mira hacia atrás. No ve los campos de soja, los riachuelos entretejiendo las tierras secas, los kilómetros de campo abierto sin ganado, las villas y las fábricas, llegando a la ciudad. No repara en que el viaje de vuelta se ha ido haciendo más y más lento” (Schweblin, 2014:76).

"(...) el hilo finalmente suelto, como una mecha encendida en algúnl ugar; la plaga inmóvil a punto de irritarse (...)” (Schweblin, 2014: 76).


Bibliografía 

Schweblin,S. (2014). “Distancia de rescate”

Editorial digital: Titivillus.


Periodistas maliciosos que atormentan a Buenos Aires, por Micaela Truchi

En esta reseña vamos a admirar y apreciar a una famosa escritora argentina, Claudia Piñeiro. Claudia Piñeiro nació en 1960 en Buenos Aires. Se licenció como contadora pública nacional en la Universidad de Buenos Aires y ejerció esta profesión hasta 1992. Luego, ella misma nos cuenta que se despejaba escribiendo, y así fue como comenzó su carrera como escritora; sacó su primer libro llamado “El secreto de las rubias”, y desde aquel momento no paró más. Su producción literaria, teatral y periodística, ha alcanzado reconocimiento a través de diversos premios nacionales e internacionales, como el XII Premio Rosalía de Castro del PEN (Club de Poetas, Ensayistas y Narradores de Galicia) que honra la trayectoria literaria de cuatro autores sobresalientes en lengua portuguesa, castellana, catalana y vasca.  

Precisamente, yo leí una de sus obras que se titula “Betibú”, que abrevia el nombre del personaje ficticio Betty Boop de los años 30 en Estados Unidos, inspirada en una cantante de jazz negra de Harlem. Sin embargo, en la novela de Piñeiro esta simple abreviación hace referencia a uno de  los tres personajes principales, Nurit Iscar, escritora de best sellers de crímenes, cincuentona con dos hijos que están por empezar la universidad y periodista  que abandonó temporalmente la escritura después de críticas mal intencionadas, pero también tras la ruptura de tres años atrás con su amante, el Director del periódico  "El Tribuno". Nuestro segundo personaje es  Jaime Brena, ex responsable de la sección Policiales del mismo periódico; este hombre sufre de adicción al trabajo y a la soledad, es un periodista a la antigua que piensa que en la calle se aprende todo, también dice de su profesión que es cada día más oscura. Y por último tenemos a un personaje sin nombre, el cual Piñeiro lo nombra como “el pibe de Policiales”, pero no por ello carece de profundidad, al contrario, él encarna esta nueva generación que funciona sólo teniendo Internet como referencia y que hasta ha olvidado cómo escribir una prosa correcta.

La historia se da en dos lugares principalmente, el country y la redacción del diario "El Tribuno". En el abordaje del country resuena la desigualdad económica y en la redacción se destacan las diferencias generacionales.  El crimen se da en el barrio cerrado "La Maravillosa". Un grupo reducido de personas de situación económica privilegiada se recluye en este barrio privado, evadiendo la inseguridad que se vive en Buenos Aires e incluso en las grandes ciudades del tercer mundo . Nadie imagina que el  peligro puede estar adentro. Allí conviven la clase alta porteña, mujeres y hombres adinerados junto con  el personal que necesitan para las tareas domésticas y recreativas: mucamas, jardineros, instructores de tenis, de golf, etc. Los propietarios imponen sus reglas para proteger sus bienes materiales, incluso por sobre las leyes del estado.  

El conflicto se desata en este maravilloso country cuando Pedro Chazarreta fue encontrado degollado en el sillón de su casa, donde curiosamente había un vaso con whisky. ¿Lo mataron? ¿Se suicidó? ¿Tendrá algo que ver con su esposa fallecida hace 3 años atrás? 

Estos tres personajes, por más distintos que sean, formarán un peculiar equipo de investigación que hará que los lectores no nos despeguemos del libro, por lo menos a mí me pasó eso. Porque por más que sea una investigación policial convencional, es una búsqueda de pistas, indicios, pruebas y respuestas en la que no solo participan los tres personajes principales, también las amigas de Nurit, los compañeros de trabajo del pibe o antiguos colegas de Jaime. 

   Mientras que los asesinatos continúan,  los personajes van descubriendo qué hay detrás de todas esas muertes. A lo largo del relato encuentran las respuestas sobre  quién fue y por qué. El primer asesinato, el de la mujer de Chazarreta, se mantiene inconcluso. Pero los otros se resuelven. La novela nos presenta el todo: las víctimas, los victimarios y aquello que la realidad siempre nos niega, las causas. 

Piñeiro, a través de sus personajes (la escritora y los periodistas), va armando el rompecabezas. Usó piezas que, lamentablemente, vemos a diario en los medios de comunicación, pero también nos muestra aquellas que son compradas y, posteriormente, escondidas por el dinero y el poder para lograr impunidad.

Yo, como lectora, me dejé arrastrar por las teorías, las conjeturas, la intriga, la tensión, el ritmo y las sorpresas que hacen que la novela se devore sin darme cuenta. Había capítulos en donde sentía la misma adrenalina e impulso que los personajes, y me terminé encariñando con ellos. También me quedé con la intriga de cómo seguirían sus vidas después de todo lo que les pasó. 

Como novela negra me pareció muy buena. Y como retrato de la sociedad argentina aún mejor. Y a todo esto hay que sumar la crítica social que realiza, no solo de los políticos que permiten que la crisis arrase el país, sino también de los medios de comunicación que, lejos de cuestionar, criticar o analizar la actuación de la clase política, se dejan arrastrar por el control que ejerce el poder hacia una manipulación cada vez más normal, aceptada y consentida por todos: políticos, periodistas y ciudadanos.


Distancia de rescate, por Martin Ague

 Esta novela de terror trata sobre la relación entre Amanda y su hija Nina en unas vacaciones terroríficas en el campo y sobre los peligros de agrotóxicos. Todo comienza con una conversación entre David y Amanda, cuando ella se encuentra moribunda en la sala de emergencias de un pueblo en el campo argentino.

    Amanda: ¿Sentís gusanos en el cuerpo?

    David: Si, en el cuerpo. 

    Amanda: ¿Gusanos de tierra?

    David: No, otro tipo de gusanos.

    Amanda: No me puedo mover. 

    David: Por los gusanos, hay que ser paciente y esperar. Y mientras se espera, hay que encontrar el punto exacto en el que nacen los gusanos. 

   Amanda: ¿Por qué?

   David: Porque es importante, es muy importe para todos. 

Este diálogo surgió entre David, que es un niño extraño y oriundo de ese pueblo, y Amanda, mujer de ciudad. Luego de esta conversación, Amanda está desorientada, pero intuye que va a morir pronto. 

David le pregunta qué ha pasado en el jardín de Carla. Carla es vecina de la casa que alquila Amanda, y a su vez la madre de David, quien hace unos días le contó que David se había enfermado a los tres años, cuando ella trabajaba en la granja de Sotomayor y que su marido, Omar, criaba caballos. 

Carla le comentó que una tarde había perdido de vista a un padrillo que le habían prestado a Omar, y había salido con David en brazos a buscarlo; lo encontró tomando agua en el riachuelo. Al día siguiente el padrillo amaneció enfermo y murió. A partir de entonces, Carla empezó a notar que David actuaba raro. 

Mientras Carla cuenta su historia, Amanda espió a Nina desde el auto porque se estaba acercando a la pileta. Calculó cuanto tardaría en salir corriendo del auto y llegar hasta Nina si se cayera a la pileta. Midió la “distancia de rescate”, es decir, la distancia variable que la separaba de su hija.  

Carla siguió con su relato: llevó a David a la casa verde, donde vivía una curandera a la que acudía todo el pueblo por problemas de salud. La mujer dijo que era una intoxicación, y que tenía que hacer una migración, es decir, mudar una parte del espíritu de David a otro cuerpo para que pudiera sobrevivir. Aclarando que David recibiría un espíritu desconocido en su cuerpo. 

En la sala de emergencias, Amanda le pregunta a David dónde está Nina, y él contesta que eso no es importante. Amanda explica respecto de la distancia de rescate, que la tensión del hilo invisible que la une con su hija varía con las circunstancias.

Luego fueron al centro, entraron a un local y se encontraron con Abigaíl, una niña pelada con deformaciones físicas, que asustó a Nina. 

David comenta que buscan “el punto exacto en el que tocan tu cuerpo por primera vez” los gusanos. Amanda no entiende qué es lo que tiene que buscar y continúa su relato. Dice que cuando volvió a la casa, se encontró con Carla en la puerta, que le dijo que David había entrado. Carla muy intranquila le dijo que tenían que sacar a David, y Amanda corrió nerviosa hasta la puerta de entrada, y encontró a David parado, indefenso y a Nina muy tranquila. Le pidió enojada a Carla que se fuera de su casa, diciéndole que inventaba situaciones terroríficas.

Decidió que no quería quedarse más en esa casa, y esperó al día siguiente para irse. 

Esa noche Amanda tuvo una pesadilla, en la que Nina le dijo: “Soy David”, despertándose sobresaltada a la madrugada, empezó a armar los bolsos para irse, pero antes de volver a a la ciudad, decidió ir a ver a Carla para disculparse. 

Llegó con Nina a la granja de Sotomayor, había hombres bajando bidones de fertilizante de un camión. Un bidón de cayó al piso, acto seguido Amanda y Nina se sentaron en el pasto. 

En el hospital, David le pregunta a Amanda por la distancia de rescate en ese momento y Amanda explica que no hay distancia porque Nina está a pocos metros de ella. 

En la granja de Sotomayor, mientras Carla y Amanda conversaban, Nina dijo que estaba empapada y que tenía mal olor en sus manos. David la interrumpe y le dice: “Este es el momento”. Amanda dice que no puede ser, pero admite que el hilo se tensó mientras ella estaba distraída hablando con Carla. 

Nina le dijo a Amanda que le picaban las manos. Carla le preguntó a Amanda si estaba bien, porque la veía pálida. Amanda tenía su cuerpo adormecido y se acostó, recordando la primera noche que pasaron en la casa. Ella había salido a dar una vuelta para conocer la zona y anticiparse a los peligros. 

Carla llevó a Amanda y a Nina a la salita de emergencias, Amanda estaba desconcertada y le costaba ver con claridad. La enfermera le dijo que tenía una jaqueca, y también les dijo que estaban insoladas. Les recomendó que tomaran líquido y durmieran una siesta. Amanda le pidió a Carla que llamara a su marido. 

David la interrumpe, le dice que no tiene sentido seguir con el relato, pero Amanda quiere seguir. Dice que ese día, cuando llegaron a la casa de Carla, se tiró a dormir con Nina en el sillón, recordando la primera vez que había visto a Carla, ella había ido a su casa con bidones de agua y le había sugerido que no tomara el agua de la canilla ese día. 

En la casa de Carla, Nina despertó a Amanda a la madrugada y le dijo de irse. Se subieron al auto y arrancaron hacia el pueblo, viendo a un grupo de chicos con deformaciones cruzar la calle rumbo a la sala de emergencias. 

A Amanda se le nubló la vista, sintió picazón en el cuerpo y mucha sed.  Llegó de nuevo a la sala desfalleciente y alucinando, debido a esto Carla llamó por teléfono al padre de Nina y Amanda habló con él y le pidió ayuda.

Carla le confesó a Amanda que había llevado a Nina a la casa verde porque era la única manera de que sobreviviera a la intoxicación.

Amanda sintió que el hilo que la unía con su hija se estaba anudando tan brutalmente que por un momento dejó de respirar, también reconoce el momento de la intoxicación, dice que ha sido en el pasto, en la granja de Sotomayor y admite: “Fue la distancia de rescate: no funcionó, no vi el peligro”. En ese momento el hilo que la une con Nina se corta. 

David le dice que va a empujarla hacia adelante para que escuche a Omar.

Amanda ve a su marido conduciendo, toma el boulevard y avanza despacio, lo ve todo con mucha claridad, el semáforo lo obliga a detenerse. Es el único semáforo del cuerpo, dos viejos cruzan despacio y lo miran. Pero él está distraído, mira al frente, no aparta la mirada del camino. Pasa la plaza, el supermercado, y la estación de servicio, también la salita de emergencia, conduce despacio sin esquivar los pozos ni las pequeñas lomas de burro. 

Más lejos del pueblo, los perros del señor Geser salen a correrlo y le ladran, pero el mantiene la velocidad. Empieza a verse la casa de Carla, es una casa sucia y vieja, aplaude dos veces y desde adentro una voz grave dice pase, adelante. Es Omar, un hombre de edad que está en la cocina, a quien le pregunta si puede hablar con él. 

Omar le pregunta si toma mate, él le dice que sí, y se sienta y comienzan a conversar, y este le hace preguntas sobre su hija, Omar no responde demasiado y le cuenta que su mujer, Carla, se había ido de la casa. El marido de Amanda vuelve al auto y David se mete con él, se sienta con las piernas cruzadas y se abrocha el cinturón de seguridad. Amanda mira a los ojos de David y descubre dentro suyo la mirada de Nina, “esos otros ojos”.

Entiende que una parte del espíritu de Nina había ido a parar el cuerpo de David, pero su marido no lo descubre. En cambio, se sube al coche y se vuelve a la ciudad furioso, baja la lomada y toma el camino de ripio. Siente que ya perdió demasiado tiempo. 

No se detiene en el pueblo, no mira hacia atrás, no ve los campos ni los riachuelos, ni los kilómetros de campo abierto sin ganado, ni las fábricas, llegando a la ciudad.

No repara en que el viaje de vuelta se ha ido haciendo más y más lento, y que hay demasiados coches cubriendo cada calle asfaltada. Y que el tránsito está estancado, detenido desde hace horas, con mucho humo en el ambiente. 

No logra ver lo importante: el hilo finalmente suelto, como una mecha encendía en algún lugar; la plaga inmóvil a punto de irritarse. 

Este libro, lleno de suspenso e intriga, sin ser un libro policial, está escrito con un estilo muy particular e interesante. Estamos ante una historia vertiginosa y adictiva, en la cual cada detalle cuenta. 

Las madres siempre buscan estar a una distancia prudente de sus hijos, para correr en su ayuda si la necesitan. Esa distancia es precisa para poder rescatarlo de todo lo que pueda dañarlos. Pero a veces esa distancia no alcanza y suceden cosas que las madres nunca desearían.

Al leer este libro se siente una sensación de suspenso, frío y temor.

En mi opinión personal puedo ver la diferencia entre las personas de la ciudad con respecto a las del campo, por su forma de vivir, por los servicios de salud (acceso a la tecnología e infraestructura moderna), por la cantidad de negocios y por la poca densidad de población en algunos lugares no muy alejados de la ciudad.

Siendo éste un lugar elegido para poder relajarse sin estrés, conectando con árboles, cultivos, animales tratando de poder disfrutar de la naturaleza para lograr estar más tranquilos, teniendo en cuenta los peligros que se encuentran allí, si bien en la ciudad se respira mayor contaminación, en el campo nos encontramos con el uso de agrotóxicos que si lugar a dudas producen irremediables problemas para la salud de las personas causando malformaciones, afecciones respiratorias severas, discapacidad mental, entre otros.

El libro leído “Distancia de Rescate” me muestra todo esto como así también, junto a lo anteriormente mencionado ver el vínculo madre-hija y la posibilidad del cuidado y la salvación o quizá solo la ilusión de ese rescate. Permanentemente preocupada por el bienestar de su hija siempre calcula como protegerla. A veces ese amor incondicional no alcanza para poder cubrir el control total de su vida, en todo momento... surgiendo problemas de salud los cuales nunca pensaría que le ocurrirían. 

La novela me gustó, me resultó interesante, pude ver algunos elementos que no tenía del todo claro, como la falta de médicos en algún lugar, quedando a cargo solamente una enfermera y otro montón de cosas que me mostraron otra cara de la vida real, sin imaginarme el daño que los pesticidas podrían causarle a un ser humano hasta la muerte misma.

Sí, lo recomendaría para que quién lo lea descubra muchas cosas que habitualmente desconocemos, como me pasó a mí.

Dejando en mí, un sabor amargo por la muerte de la mamá que deja a su familia sin poder hacer nada para remediarlo, habiéndose preocupado siempre por esa “Distancia de Rescate” para proteger a su hija y evitar algún accidente, creo que a veces las cosas malas pasan igual.



Perderse a uno mismo por buscarse en otro, por Luisina Strafaccio

     La novela policial "Tuya", publicada en 2005, fue una de las primeras obras de Claudia Piñeiro, una escritora, guionista de televisión, dramaturga y contadora argentina. Sin embargo, esta autora ha escrito y publicado, desde entonces, una gran cantidad de libros como "El secreto de las rubias" (inédita), "Serafín", "El escritor y la bruja", "Un ladrón entre nosotros", "Las viudas de los jueves", "Elena sabe', 'Las grietas de Jara", "El fantasma de las invasiones inglesas", "Betibú", "Un comunista en calzoncillos", "Una suerte pequeña​", "Las maldiciones", "Catedrales". 

      "Tuya" trata sobre una familia común y corriente pero que si investigás un poco más a fondo podrías encontrarte con cosas inesperadamente espantosas, ya que Inés, ilusa, cegada por su hermosa vida con su marido, descubre regalos románticos los cuales todos están firmados por una tal "Tuya". Evidentemente ninguno de esos obsequios son para ella, por eso mismo luego decide perseguir a su amor y así es como se convierte en testigo de cómo Tuya moría a manos de su gran y amado Ernesto. Además, ellos, ciegos en sus problemas, se olvidan de la existencia de su hija Lali la cual se enfrenta a un embarazo no deseado. 

       Ahora hablemos sobre la problemática de la figura de la mujer en la literatura: ¿Cuántos libros habrán existido años atrás escritos por mujeres? ¿Siempre las voces de ellas fueron escuchadas? O, mejor dicho, ¿cuántas de sus palabras fueron leídas? “Hasta mediados del siglo XIX en la literatura se condenaba, de un modo u otro, los comportamientos “inmorales” de las mujeres. Esa inmoralidad se relaciona con salirse de sus obligaciones o revelarse ante esa vida que ella no eligió” señala Beatriz Morales Fernández (2018). Fue así como muchas mujeres se escondieron a través de hombres para publicar sus obras o  sus asuntos bajo el nombre de sus padres. 

       Una actividad tan simple y hermosa como la escritura antes era imposible para las damas, resultaba impensable que pudieran realizarlo ante la sociedad, pero ante la sociedad, pero cuando llegó el Realismo fue cuando las figuras femeninas se comenzaron a dar a luz, ya que hubo un comportamiento de rebeldía por ser vistas y por su cansancio de ser calladas e incomprendidas. 

       En la actualidad podemos observar que estos dilemas ya no existen en gran dimensión o magnitud, porque, aunque siguen quedando las actitudes y decisiones machistas, las voces femeninas son más fuertes y poderosas. Por este motivo me parecía importante hablar del tema ya que me enorgullece que "Tuya'', que es un libro tan completo y entretenido para el lector, sea escrito por una mujer. 

      Además, como pudieron leer anteriormente, muchos conflictos que nos suceden a las mujeres son tocados en esta novela, como por ejemplo el personaje de Lali que es una adolescente ignorada por sus padres y se enfrenta a unas de las decisiones mas riesgosas que pueden sucederle a las mujeres, es decir, resolver si darle curso al embarazo o realizar un aborto, teniendo en cuenta que en esos tiempos era totalmente ilegal y peligroso, ya que las posibilidades de vida de ambos eran inestables. 

      Otro problema que noté al leer la novela fue la rara relación entre madre e hija, ya que Inés constantemente da a entender que su hija es solo una piedra para que Ernesto se haya quedado con ella, siempre muestra la envidia que le tiene a su propia hija por el gran cariño que su marido le tiene a Lali y la trata de tonta. En la vida real podemos notar con gran facilidad la gran cantidad de madres que se centran más en sus parejas que  en sus hijos o dejan que cometan atrocidades con ellos. 

      Y, por último, el dilema de siempre: poner la culpa de todo en la mujer amante en vez de en el hombre engañador/ infiel simplemente por ser mujeres o porque estas mismas se niegan a aceptar que la persona que eligieron para compartir un amor las engañe y traicione de esa manera. Como sucede en la novela, Inés se esmera por ayudar a cubrir el asesinato de su esposo y en acudir a millones de excusas sobre las explicaciones de la infidelidad que cometió Ernesto, a tal punto de hasta matar a una de ellas y olvidarse de los sentimientos de ella misma, de sus valores y moral, de su gran capacidad de poder amar a alguien y recibir el mismo trato. 

     Por eso, en conclusión, nunca te quedes callado/a, no importa tu género o sexualidad, alza tu voz lo más alto que puedas, que el mundo te oiga, que escuchen tus propuestas e ideas. Pero nunca olvides quién sos y cuál es tu esencia, porque si te olvidas quien eres las personas empezaran a inventar por vos y así lentamente te vas a ir perdiendo a vos mismo/a. 


Bibliografía:

-Morales Fernández,B. (2018) El papel de la mujer como escritora. Extraído de

https://culturacolectiva.com/letras/papel-de-la-mujer-como-escritora/

- Anzalone, S. Qué leer: Catedrales, de Claudia Piñeiro, Pinamar, Argentina, 

Editorial: Identidad feminista.

https://identidadfeminista.com.ar/que-leer-catedrales-de-claudia-pineiro/ 


El último Falcon sobre la tierra y su relación con los orígenes de la literatura argentina, por Aguirre Guillermo

 “El ultimo Falcon sobre la tierra”, novela escrita por Juan Ignacio Pisano, donde la profesional Silvina Friera tuvo la suerte de realizarle una nota al escritor, en la que comenta que 

Pisano, ganó la primera edición del Premio Fundación Medifé Filba, que se otorga a una obra publicada, con su primera novela El último Falcon sobre la tierra (Baltasara editora, 2019), por decisión unánime de un jurado integrado por Beatriz Sarlo, Eugenia Almeida y Luis Chitarroni. “La literatura es una actividad colectiva”, dijo el ganador a través del canal de YouTube del Filba Internacional y aclaró que el escritor Leandro Ávalos Blacha fue “un interlocutor fundamental” para terminar de darle forma a la novela premiada con 300 mil pesos y una estatuilla, que se impuso entre las otras finalistas: ¡Felicidades!, de Juan José Becerra; Las malas, de Camila Sosa Villada; Quemar el cielo, de Mariana Dimópulos y La masacre de Kruguer, de Luciano Lamberti. (Friera, 2020).

En esta novela podemos encontrar un paisaje apocalíptico, ominoso y familiar; una violencia desbocada y, a la vez, brutalmente administrada. Una mujer, un viejo, una niña, un hombre que nunca baja de su caballo. Nueve días en un territorio arrasado. En la historia escrita por Pisano vemos mucha relación con los problemas que dieron origen a la literatura argentina; como el problema del otro, el sujeto determinado por el paisaje, la marginalidad, la figura de la mujer, la dicotomía de “civilización y barbarie” entre otras.

En mi opinión es una novela que describe a la perfección las problemáticas que sufren las familias de barrios marginados. Podemos observar a la mujer, que es la narradora de la historia, que es la que se tiene que encargar de la mayoría de cosas, o por lo menos, parece ser a la que más le importa el bienestar de los demás. También nos describen el lugar donde viven como: “las tierras bajas, las del barro, las que se inundan. Donde nada crece ni funciona. Donde las baterías de la civilización están en sus últimas líneas y hasta el lenguaje se acaba. Allí algunos no hablan, no quieren o no pueden” (Pisano, 2019: p. 2) por lo que se puede entender con claridad que donde se narra la historia es un espacio marginal.

 El texto nos deja ver que la narradora de esta historia es una joven que se encarga de cuidar a una niña, que es su sobrina; y a un hombre, que es su abuelo, donde nos deja bien claro la figura de la mujer en esta época. 

En esta novela aparece la vinculación más importante con los orígenes de la literatura argentina, la civilización contra la barbarie, como por ejemplo en el cuento de Esteban Echeverria, “El matadero” donde están los civilizados, que son los unitarios, y, por otro lado; la barbarie asociada en el texto con los federales. En “El ultimo Falcon sobre la tierra, esto se deja ver tras una inundación inédita, ya que la región se dividió en “Ciudad alta” (civilización), en donde viven con lujos y comodidades; y “Los marginados de abajo” (barbarie), donde no hablan, no escriben ni leen, y viven con mucha escasez. 

Otras de las problemáticas que dieron origen a la literatura argentina que se dejan ver en “El ultimo Falcon sobre la tierra” puede ser el cómo describe a los personajes, ya que estos están determinados por el paisaje. Por ejemplo, el abuelo siempre parecía estar “sin arreglar”, con la barba crecida que siempre se le manchaba con la comida, ropa básica, etcétera, algo muy común de ver en las villas argentinas o barrios/lugares marginados.

También, uno de los personajes llamado “El chili”, tenía una forma peculiar de hablar, bien de barrio marginado argentino, ya que, aunque sea algo muy triste, hablar “mal” o con palabras vulgares, es algo que caracteriza a estos barrios como, por ejemplo, en el siguiente fragmento extraído de la novela: “(…) Predispongo todo para prender un fuego en el brasero, y preparar más pan y mate cocido.

- ¡Dotora!

Gritan desde afuera

- ¡Dotora maestra!

Insisten.

- ¡Soy el Chili!

Como si no lo supiera, como si otra persona hoy por hoy pudiera en el barrio venir a gritar en la puerta de uno con esa imposición (…)” (Pisano, 2019: p. 14)

En conclusión, es una historia muy completa, se relaciona completamente con los problemas que dieron inicio a la literatura argentina, lo que le da mucha personalidad y realmente te ubica en un barrio marginado de la Argentina. 



Bibliografia:

Friera, S. (2020, 13 noviembre). El último Falcon sobre la tierra", una novela sobre la decadencia. Pagina12. Recuperado 13 de junio de 2022, de https://www.pagina12.com.ar/305502-el-ultimo-falcon-sobre-la-tierra-una-novela-sobre-la-decaden 

Pisano, J. I. (2019). El último Falcon sobre la tierra. Baltasara editora.



Tuya, por Guillermina Martínez

“Tuya” de Claudia Piñeiro es un policial en el que la caracterización de los personajes de la clase media-alta argentina está muy bien lograda, a través de diálogos atrapantes y los modismos argentinos con los que la protagonista, Inés Pereyra, narra la historia.

Además de ser una lectura muy fluida, Piñeiro aborda distintas problemáticas en esta novela de tan solo 190 páginas: el sacrificio por mantener las apariencias y la falsa idea de una “familia feliz”, el peso de la norma patriarcal en la sociedad, la misoginia interiorizada, y la nula comprensión de los adolescentes por parte de sus padres.

La novela narra la historia de Inés Pereyra, una mujer de clase media que, buscando una lapicera en el maletín de su marido Ernesto, termina encontrándose con que él le era infiel, al parecer con una supuesta “Tuya”, que había firmado una carta con un corazón dibujado con rouge.

Una noche, Inés sigue a Ernesto a escondidas, una noche en la que, como acostumbraba, él se iba a encontrar con su amante. Sucede algo imprevisto: “Tuya”, que resultó ser ni más ni menos que Alicia, la secretaria de Ernesto, muere "accidentalmente". Inés y su marido preparan una coartada y planean fingir que no pasó nada. Hasta que, nuevamente, los eventos se ven intensificados: Por un lado Inés se entera de que Ernesto había empezado a tener otra amante antes del accidente que no era Alicia, sino su sobrina Charo. Por el otro, la policía encuentra el cuerpo de Alicia en el lago, lo que significaba que debían prepararse para ser investigados. 

Inés increpa a su esposo por la aventura con Charo, y resuelven incriminarla a ella para así librarse los dos de la justicia. Eso había pensado Inés, hasta que se entera que Ernesto había llevado a una persona a testificar en su contra. Finalmente, Inés mata a Charo con una bala en la frente.


Mantener las apariencias


Esta idea es la primera que se manifiesta en la novela. Inés, antes que cuestionar el amor de su esposo hacia ella, se consuela con la afirmación de la familia feliz: «Y entonces me dije: "Yo no voy a andar preguntando, si tengo dos ojos para ver, y una cabeza para pensar". Y lo que veía era que teníamos una familia bárbara, una hija a punto de terminar la secundaria, una casa que más de uno envidiaría. Y que Ernesto me quería, eso nadie lo podía negar. Él nunca me hizo faltar nada. Entonces me tranquilicé y me dije: "El sexo ya volverá cuando sea el momento; teniendo tantas cosas no me voy a andar fijando justo en lo único que me falta"» (Piñeiro, 2005, p. 2). Una familia bárbara, eso le bastaba a Inés para vivir. No importara que su marido le fuera infiel, o que hubiese matado a su amante: estaba casada y los demás la percibían feliz, eso era consuelo suficiente.


La norma patriarcal


La idea del "soy según mi marido" es expresada por Inés en varias ocasiones: «Me saqué de encima el mote "la hija de Blanca" cuando pasé a ser "la mujer de Ernesto". Y me encanta que me llamen así, siento que me da mi lugar en el mundo. Mi territorio. Además es bueno que los demás sepan que una no está sola, que hay un hombre que te banca, que si se te pincha la goma del auto alguien te la va a cambiar.» (Piñeiro, 2005, p. 29).

El hacer de madre de su marido: plancharle la ropa, cocinarle, contenerlo y vivir preocupada por advertir y distinguir qué le puede molestar y qué no. Dedicarse únicamente a las tareas del hogar. Ponerlo en un pedestal hasta cuando le es infiel, y por ende minimizarse ella, inconscientemente quitándose valor: «Ernesto me mentía porque me quería, tan simple y fundamental como eso. ¿Para qué contarme de una aventura extramatrimonial que ya era historia del pasado? "Ernesto es un hombre maravilloso", pensé. No como esos que se sacan la calentura afuera y después vienen a sacarse la culpa en casa. "Querida, no puedo mentirte, tengo que confesarte que me encamé con tu mejor amiga", dicen. "¡Pero mentime, hijo de puta, que es lo menos que me merezco!", habría que contestarles a esos crápulas. Evidentemente Ernesto no era un crápula. Ernesto era un flor de hombre; me mentía, se quedaba con toda la culpa él sólito, se la bancaba como corresponde.» (Piñeiro, 2005, p. 26).


La misoginia interiorizada


Si algo podemos asegurar del personaje de Inés, es que sus pensamientos siempre están atravesados por la reproducción de mensajes machistas, desvalorizando a otras mujeres: las siente como una competencia, como si constantemente tuviese que demostrar que ella es mejor. Critica a Charo sin saber aún de la aventura entre ella y su marido: “Algo de ella me molestaba sobremanera. La miraba y no terminaba de darme cuenta. Hasta que la enfocaron bien de frente, antes de subir al auto. ¡Tenía un par de tetas! ¡Ese tipo de tetas que me dan tanta bronca! Redondas, duritas, orgullosas. Tetas jóvenes.” (Piñeiro, 2005, p. 28).

 Tal es este sentimiento, que Inés llega a culpar a las mujeres en situaciones en las que el problema parte de los hombres, como por ejemplo la infidelidad de su marido: «"Se debe estar sacando alguna calentura", pensé. Porque hoy por hoy las mujeres están muy lanzadas. Ven a un tipo y lo buscan, lo buscan, y el tipo si no hace algo se siente un imbécil. » (Piñeiro, 2005, p. 3).

Inés no duda de que su esposo la ama, de que jamás haría algo para lastimarla, y que si lo hace está justificado, o que no sería el más grave de los casos ya que hay gente que la pasa peor que ella. En definitiva, confía plenamente en Ernesto: « "¿Serías capaz de ir a la cárcel por ella?". Ernesto no contestó. "¿Qué estás pensando?", dije sabiendo que no tendría respuesta. Ernesto siguió mirándome sin decir una palabra. Y ya no insistí. No, Ernesto no sería capaz.» (Piñeiro, 2005, p. 63).

Y ni aún teniendo que rendirse a lo evidente, luego de que su esposo la traicionara y eligiera a Charo en lugar de a ella, pudo Inés identificar que el culpable de todo esto era Ernesto. Que el que se había casado con ella era él, no Charo, ni Alicia. Que el que había vuelto todas las noches a dormir con ella luego de haber estado con una amante era él, Ernesto. 

Inés no pudo sacarse completamente la venda de los ojos, sino que se la levantó de un solo ojo: «Ernesto iba muy despacio. Con el codo asomando por la ventanilla. Como si el mundo siguiera siendo el mismo. En el primer semáforo puso la luz de giro. Yo también. No era el camino a casa. No me sorprendió, ¿por qué iba a ir a casa? ¿Por qué iba a serme fiel toda la vida? ¿Por qué iba a elegirme a mí en lugar de a Charo?». (Piñeiro, 2005, p. 76). Ya sobre el final de la novela, vemos que Inés reconoce, aunque sea, que su marido no la había elegido a ella. Pero no fue suficiente, porque su enojo y furia seguían centrados en Charo, tanto que decidió matarla a ella y no a él. «Ella me miró. Yo disfruté ese instante. Le apunté. Tenía miedo, a pesar de sus tetas, a pesar de su pelo negro. Tenía miedo y no pudo ni siquiera gritar. Apreté el gatillo y dibujé un agujero perfecto en el medio de su frente por donde salió un chorro de sangre.» (Piñeiro, 2005, p. 77)


En conclusión, podemos decir que “Tuya” es mucho más que un simple policial: deja al descubierto muchos aspectos cuestionables de la sociedad que, pese a que el libro fue publicado en 2005, podemos decir que hoy, 17 años después, estas actitudes y costumbres se siguen reproduciendo. 


Bibliografía


Piñeiro, C. (2005). Tuya. 


La casa tomada, por Guadalupe Barta

La Casa Tomada es un cuento de ficción publicado en 1946 de Julio Cortázar, un escritor comprometido con sus ideas y sin miedo a expresarlas en cualquier contexto, nació en 1914 en Bruselas, Bélgica, en Argentina vivió en Banfield, provincia de Buenos Aires. Durante 1918 y 1928, escribió novelas, ensayos, cuentos entre otros intereses. 

Relata el acontecimiento de cómo dos hermanos serán poco a poco expulsados de su hogar de habitación a habitación hasta luego terminar en la calle, expulsados a causa de "algo" que se va apoderando de ella. Ella es una chica tranquila a la que le gusta pasar el día tejiendo y él un amante de la escritura francesa, no trabajaban, el dinero les llegaba de los campos que probablemente poseían explotando a sus trabajadores. Estos dos personajes se caracterizan por no evolucionar en carácter a lo largo del cuento.

"Casa Tomada" se lo puede considerar un cuento fantástico y con un desenlace ambiguo e incierto porque no es posible construir una interpretación cerrada y acabada de los hechos que ocurren. Expresa una sensación de invasión y por otra parte, la idea de que los hermanos representarían el útero materno del cual no quieren salir por miedo al exterior. 


El pasado siniestro, por Felipe Diab

El último Falcon sobre la tierra es una novela que habla sobre las tierras bajas. Las del barro. Las que se inundan. Donde nada crece ni funciona. Donde las baterías de la civilización están en sus últimas líneas y hasta el lenguaje se acaba. Allí algunos no hablan, no pueden o no quieren. La narradora tiene algo que la hace especial, que es saber leer y escribir. En esta novela vamos a encontrarnos con una catástrofe natural que se hizo presente en su actuar, pero aun así no afectó a todos de la misma manera. Las consecuencias del mismo han impactado en la sociedad.  La referencia a la Ciudad Alta supone un centro urbano que por privilegio de altura en este caso se ha salvado de la inundación.

En esta novela aparecen sucesos los cuales presentan un marco catastrófico con una voz narradora que es excesiva y al mismo tiempo discreta, esa narración hace presencia en la política. Por ejemplo, cuando se refiere a la Ciudad Alta. Hace referencia a la misma ya que en esta narración nos cuentan que no todos vivían de la misma manera 

Una mujer, profesora de literatura, vive con su abuelo ciego y su sobrina de siete años con un retraso madurativo. Cultiva plantas de marihuana para intercambiar por baterías que le traen las bandas locales, asociadas con la Ciudad Alta. Un mundo en el que no hay electricidad, no al menos en el lugar en el que viven estas personas. La inundación en la que murieron miles y miles de personas, los restos y consecuencias del fenómeno natural han impactado de manera definitiva en la comunidad.

El abuelo de la protagonista fue campeón de carreras en los noventa, y será el encargado de convertir el resto en una posibilidad de avance hacia el futuro.

A mi parecer esta novela es una historia que hace hincapié mayormente en personas marginadas que son las que no viven en la ‘’ciudad alta’’, el lugar donde habitan estas eran “las tierras bajas. Las del barro. Las que se inundan. Donde nada crece ni funciona”.

"Narrada desde la voz de la protagonista, El último Falcon sobre la tierra es una novela política en el sentido de poner en escena modos posibles de actuar en el mundo y evidenciar que también en los gestos más íntimos hay construcción de un mundo. 

Hay una potencia singular en escribir un texto que puede leerse como denuncia de nuestros males sin hacer explícita esa denuncia, sólo poniendo ante los ojos los infiernos que estamos incubando", expresó Eugenia Almeida’’

‘’La idea era narrar una historia donde los protagonistas tuvieran ciertos condicionamientos físicos y sociales”, explicó Pisano (Buenos Aires, 1981),’’

‘’Pisano ha escrito una novela con los restos que encuentra en un rincón olvidado, entre humedales y arroyos, donde todavía se anda a caballo y los jinetes se pelean a patadas’’


Biografía:

El licenciado y doctor en Letras Ignacio Pisano fue el ganador del Premio de Novela  Fundación Medifé Filba en 2020 por "El último Falcon sobre la tierra". Nacido en Buenos Aires. (1981). Hasta el momento es el único libro que sacó al público.

Era el gran desconocido, el nominado sorpresa, pero eso no significó un impedimento para ganar la primera edición del Premio de Novela Fundación Medifé - Filba. Su novela fue editada por Baltasara Editora, un sello independiente de Rosario, Santa Fe. Llegó a esta consagración gracias a El último Falcon sobre la tierra y se alzó con el premio de $300 mil y los elogios de un gran jurado integrado por Eugenia Almeida, Luis Chitarroni y Beatriz Sarlo.


Bibliografía: 

Juan Ignacio Pisano (2019) “El último Falcon sobre la tierra”. Rosario Argentina. Editorial: Baltasara Editorial. BE.  

https://www.infobae.com/cultura/2020/11/12/juan-ignacio-pisano-el-infierno-en-la-tierra-y-la-literatura-deslumbrante-de-un-futuro-arrasado/

https://noticias.perfil.com/noticias/cultura/el-menos-esperado-de-los-candidatos-gano-el-premio-medife-filba.phtml

https://www.pagina12.com.ar/305502-el-ultimo-falcon-sobre-la-tierra-una-novela-sobre-la-decaden

La casa de los conejos, por Ezequiel Portesio

La presente reseña bibliográfica está basada en la novela “La casa de los conejos” de Laura Alcoba. Editorial Edhasa,2008. Esta es una edición del año 2018. Posee un total de 136 páginas. Es un clásico contemporáneo de la literatura argentina. Esta edición conmemorativa, a diez años de su publicación en español, incluye un prólogo de Daniel Pennac y una revisión de la traducción realizada por la autora.

Laura Alcoba vivió hasta los diez años en Argentina para posteriormente radicarse en París. Se licenció en letras en  l`Ecole Normale Supérieuere, y es especialista en el Siglo de Oro español, editora y traductora en Francia.

Ha escrito las novelas “La casa de los conejos”( Edhasa, 2008), “Jardín Blanco” ( Edhasa,2010), “Los pasajeros del Anna C” ( Edhasa, 2012), “El azul de las abejas” ( Edhasa 2014), y “La danza de la araña” ( Edhasa,2018) Todas ellas publicadas originalmente en Francia por Gallimard.  Por  esta última novela obtuvo el premio Marcel Pagnol en 2017. Su obra se tradujo al alemán, el inglés, el serbio, el italiano y el catalán.

En la foto de portada se pueden observar en un segundo plano las paredes de una casa antigua, toda deteriorada y pintada con aerosol. En primer plano se puede  ver a una niña con un objeto en su mano. Está parada al lado de una pared de una casa descuidada con inscripciones de P.R.T ( Partido Revolucionario de los Trabajadores ) junto a su símbolo, una estrella . Este fue un partido político de tendencia marxista- leninista de Argentina. Su apogeo tuvo lugar entre 1965 y 1977, cuando fue desarticulado por la represión estatal . La vestimenta de la niña, la imagen de un farol a la distancia y la presencia de un antiguo depositor de basura nos hace suponer que la trama gira en los años 70. 

La protagonista es una niña de apenas 7 años. Es 1975 y ella vive en la ciudad de La Plata con su madre, que tiene pedido de captura.  Su padre se encuentra en la cárcel. Son tiempos funestos. Hace poco se mudaron allí y para la niña será un cambio radical: descubrirá el secreto, el encierro, el miedo.

En el nuevo hogar se crían y venden conejos. Esa es la fachada, en verdad es una casa clandestina de Montoneros (organización guerrillera  peronista de Argentina, surgida en la década de 1970 durante la dictadura auto denominada Revolución Argentina. Al crearse, todos los partidos políticos habían sido prohibidos. Montoneros declaraba que su objetivo era luchar contra la dictadura gobernante, lograr el retorno de Perón al país, la convocatoria a elecciones libres y sin proscripciones, el establecimientos de un socialismo nacional, al que consideraba una evolución natural del peronismo, conjugando un Estado socialista con las características propias de la cultura argentina y latinoamericana) donde en realidad se encubría la imprenta del periódico de la oposición: “Evita montonera”. Esto podemos observarlo en el siguiente fragmento de la novela : “ Mi padre y mi madre esconden ahí arriba periódicos y armas, pero yo no debo decir nada. La gente no sabe que a nosotros, solo a nosotros, nos han forzado a entrar en guerra. No lo entenderían. No por el momento, al menos”.

En esa casa los nervios y la ansiedad se aplacan limpiando pistolas y fusiles o en mateadas fugaces y amenas. Sin embargo los compañeros mueren o desaparecen. De esta forma cada semana el ambiente se degrada y la desesperanza y el temor se apoderan de los personajes.


La autora logra a partir de una prosa conmovedora una novela que hilvana de manera natural el drama de un país y el abrupto despertar de una niña a un universo que apenas comprende pero que está obligada a sortear. En ella se juega su futuro que se pone en vilo una y otra vez por llevar adelante una vida en permanente fuga.

Esta novela autobiográfica me atrapó desde el inicio ya que admiro la forma de narrar y hacer emocionante la lectura de esta odisea: la de alguien, en este caso una niña de siete años que ve cómo avanza el cerco de la muerte. Una niña que tras el golpe de estado en Argentina, se vio obligada  a  comprender que para impedir la muerte de sus seres más cercanos debía callar y pasar desapercibida. Una niña que se vio obligada a vivir en la clandestinidad mientras su padre montonero estaba preso. Pasó parte de su infancia rodeada de adultos y de peligro, sin contacto con niños de su edad. Sin embargo descubrirá con el correr del tiempo que esas marcas, aquellos aromas, una sonrisa, un momento de pánico, el recuerdo de Diana y su bebé, se han vuelto parte esencial de su pasado. Pero también de su presente.

Además lejos de buscar explicaciones y juzgar los hechos ocurridos, Laura Alcoba se limita a plantearlos desde la inocente mirada de una niña, dejando en manos del lector la interpretación, la reflexión y valoración de lo sucedido.

En palabras de la autora es un relato “para olvidar un poco”, porque es necesario “olvidar para seguir adelante”.


BETIBÚ: el reflejo del comportamiento del país, por Emilia Bobba Iosca

 Betibú- Claudia Piñeiro- fecha de publicación octubre 2011- ficción misterio- editorial alfaguara

  Betibú… ya el nombre del libro captaba mi atención, me resultaba conocido, suerte que empecé a leerlo porque lo que contenía en su interior era mucho más interesante y cautivante que aquel título llamativo. Esta novela fue escrita por Claudia Piñeiro, una escritora, guionista de televisión, dramaturga y contadora, nacida en 1960, en Burzaco, provincia de Buenos Aires. Inicialmente, estudió la carrera de Contadora Pública y ejerció la profesión durante diez años hasta descubrir el impulso irrefrenable de ocuparse por completo a la escritura como una manera de recobrar la felicidad en su vida. 1

   La obra de Claudia Piñeiro es fundamentalmente narrativa. Dentro de ese género se destacan sus novelas, que se caracterizan por el manejo del suspenso y el thriller psicológico donde el conflicto de los personajes tiene aún mayor peso que el crimen en cuestión y la sociedad es un protagonista más de la historia. 3

   Claudia es reconocida como una de las mejores y más innovadoras escritoras del género policial en la Argentina. Resulta evidente que fuimos muchos los lectores que acabamos atrapados en sus esbeltos relatos.

    Como toda novela policial, el centro de la historia gira en torno a una muerte y en este caso una que misteriosamente desencadena otras. Está situada en un Country para los adinerados de Argentina, en tiempos donde los medios y el país tenían una línea entre verdad y engaño bastante delgada, con una ética cuestionable. En este contexto aparece Nurit, la protagonista, una escritora retirada que había vuelto al ruedo; Jaime, el periodista, con el que florece una historia de amor; y el Pibe de Policiales, los cuales se ven en la tarea de encontrar al asesino de estas sangrientas escenas que el país ve como suicidios y que nadie se atreve a resolver.

Comienza una investigación secreta por la aparición de dudas, incongruencias de los casos y varios cabos sueltos, que los llevan hasta un antiguo y entrelazado secreto. A la vista ajena solo se veía una de las caras de la moneda pero, ante la sospecha de los tres investigadores, se logra desenterrar la verdad, la cual no puede ser revelada. 


   La trama fue lo que más me cautivó, esa búsqueda exhaustiva por la verdad, y cómo ésta se oculta en cada detalle y escena del crimen. Algo que me parece interesante y una cuestión con la que creo que la mayoría de los argentinos de clase media logramos sentirnos identificados es la mirada crítica, cruda y observadora de Nurit Iscar sobre la realidad del país, del trabajo, de las clases sociales, de las minorías, del poder y del dinero. A mi parecer, hubieron elementos y personajes secundarios que enriquecieron la historia, como el pasado de la protagonista con Rinaldi y sus posteriores encuentros incómodos; el verdadero origen de su apodo y los sentimientos ocultos de Jaime Brena; las conversaciones íntimas sobre amor con sus dos amigas (Paula y Carmen); la descripción minuciosa que hace ella acerca del ambiente y el modo de vida que percibía en el Country; y la posibilidad de adentrarnos en las características de los personajes como con Jaime que nos conduce a reflexionar acerca de la vejez, con su indecisión por firmar los papeles del retiro y la soledad, nombrando el deseo constante de tener una compañía, específicamente de un perro.

   Por otro lado, podríamos poner en relación la trama de este relato y la idea de un sujeto determinado por su paisaje, como por ejemplo vemos en las observaciones que hace Nurit (mujer de clase media) al ingresar y durante su estadía en La Maravillosa, donde divisa que con sus apariencias, cada propietario exhibe un lenguaje que hace únicos a su comunidad y clase social.

     En distintos momentos de la novela es posible observar cómo el problema de las clases sociales, sus características y las apariencias aparece muy claramente. Tal es el caso del siguiente fragmento: “Le da la sensación de que algo de su aspecto les llama la atención. Como si hubiera alguna cuestión del código de vestimenta con la que ella no cumple. Pero no se da cuenta de qué. El jean no puede ser, las zapatillas tampoco. Tal vez el libro, pero a ella caminar sin leer le aburre.” (Betibú; 2011; p.73). Con este fragmento puedo intuir que Nurit se siente como intrusa, extranjera en ese lugar, hablando como si se tratara de una urbanización apartada con un microcosmo social propio y excluyente, del que ella no es parte y teme que esto sea evidente.

    Por otra parte, también es posible identificar el tópico mencionado en: “La mayoría de la gente con la que se cruza, trota. (...) Dos mujeres jóvenes pasan junto a Nurit Iscar en rollers. Varios en bicicleta. Un chico que no debe tener más de 12 años se le adelanta manejando un cuatriciclo a una velocidad alarmante. Carros de golf a batería, ciclomotores, skates, reef sticks, motos. El parque automotor no compuesto por automóviles es de lo más diverso en La Maravillosa, tanto, que ella desconoce el nombre de varios de los vehículos con los que se cruza.” (Betibú; 2011; p.73). Se refiere aquí a una sociedad diferente a la de ella, con costumbres, objetos avanzados o innovadores y rutinas diferentes a las de la ciudad o a lo que ella conoce.

   Otra apreciación relacionada puede ser la siguiente: “Uno de los palos de la mujer tiene puesto en la punta una especie de funda corta que representa la cabeza orejuda de un perro de peluche. Brena los mira y dice: Hay otra vida, ¿no? Hay otra vida, sí, hay muchas otras vidas, le contesta el pibe, el asunto es estar viviendo la que uno quiere vivir.” (Betibú; 2011; p. 85). Esto comentan Jaime y el Pibe en total confianza, al ingresar en el Country.  Hacen alusión a que apenas pisan el lugar, las apariencias denotan un modo de vida al que no están acostumbrados, una forma de vivir distinta.

   Refiriéndonos a dicho tópico (el sujeto determinado por su paisaje) concluimos que, y muy relacionado con la mirada sobre los gauchos que realiza Sarmiento en Facundo, el paisaje que rodea al sujeto construye su manera de ser, y la forma en que su entorno lo percibe. 



   También podemos vincular este texto con la cuestión de género estrechamente relacionado con la figura de la mujer:

    El próximo fragmento ejemplifica expresamente los comentarios que reciben las mujeres diariamente e incluso de personas cercanas: “Al día siguiente, bien temprano, Nurit se calza las únicas zapatillas que tiene, unas que le regaló su ex marido (...) estás demasiado tiempo sentada en la computadora, le dijo, dentro de un tiempo en vez de culo vas a tener una cacerola.” Nurit se cuestiona lo poco romántico del regalo y, además, ¿por qué está opinando acerca de su cuerpo? afortunadamente ella acabó siendo indiferente a ese comentario. 

    De la misma manera sucede en el siguiente segmento: ”En el viaje a lo largo de la Panamericana hablaron de fútbol, del diario, del retiro voluntario en el que probablemente Jaime Brena se anotará, de José de Zer, de Karina Vives —¿me parece a mí o la chica te calienta?(...)”. Vemos explícitamente la forma en la que entre varones y con franqueza se refieren a las mujeres y en este caso, a una compañera de trabajo, hablando sobre ella solo de una manera sexual y no considerando su persona.

    En un momento se hace alusión al parecido físico de nuestra protagonista con el personaje de animación Betty Boop, nombrando al cartoon como una mujer Flapper; en donde podemos observar el por qué se le transfirió ese apodo a ella y el significado que esta comparación esconde. “Betty Boop fue, es y será definitivamente una mujer sensual y sexual. Eso es lo que importa. Usa vestido corto y portaligas, muestra sus pechos con buenos escotes (...)” (Betibú; 2011; p. 39). “Una flapper desafiaba todo el tiempo el estereotipo de mujer impuesto hasta esa época y transgredió la forma en que se suponía que una mujer debía comportarse: fumaba, manejaba automóviles o motocicletas a alta velocidad, tomaba bebidas fuertes y se maquillaba poco.” (Betibú; 2011; p. 37).  Indirectamente, al vincular a la protagonista con este personaje, las figuras masculinas que la nombraron encontraron similitudes en la apariencia como en su personalidad, conociendo la idea de mujer que ella significa para la  sociedad.

    Comentarios de lectores realizados en el sitio “Quelibroleo.com”, que plantean puntos de vista diferentes a los que se sostienen en esta reseña:

            Por Julián: (5/10)

“Horrorosa mecánica de escritura, muy poco atractiva, carente de diálogo y con párrafos de inconstitucional extensión. (...) Sobrevalorada en su forma de escritura pero infravalorada en su contenido. Está repleta de momentos innecesariamente aburridos, pero la problemática de fondo es muy interesante (...). Si estás buscando una novela negra no rumbees por acá, en cambio si quieres leer algo sin mucha atención, lecturas esporádicas y pasatistas, entonces es tu libro.” 2

 

 Por Nando Rod: (5/10)

“(...) Una primera parte magnífica de presentación de personajes y escenarios, deja paso a una evolución discutible que discurre por dónde desea la autora y no por dónde la historia debería transitar. Demasiados elementos cogidos con pinzas: esos asesinatos que ocurren en secuencia anual se aceleran de repente para suceder de día en día; esa policía incapaz de obtener información elemental a la testigo del asesinato principal; ese director de periódico que de repente es un completo imbécil con una esposa que redacta crítica literaria cuando le apetece; esa, perdón, tontería del "morir como tienen que morir"; ese comisario Venturini que se convierte en culpable sin transición, y ese happy end masivo que pide un poquito de por favor. En fin, creo que Claudia Piñeiro posee talento para la cosa pero debería aplicarse unas mayores dosis de autoexigencia.” 2

     Estas dos miradas por lo visto se enfocan en criticar las formas de escritura y las decisiones que tomó la escritora en añadir personajes irrelevantes, describiendo situaciones y circunstancias incoherentes para acompañar el argumento principal de la historia. 

    En mi opinión, puedo discernir en varias cuestiones sostenidas por Julian y Nando Rod. La forma de Piñeiro de relatar con mucho detalle los modos de vida, los distintos y particulares personajes, le agregan sabor a la historia, creo que lo que se narra no es menos importante, porque hay que tomarlo por lo que es, un complemento de la trama central. Además creo que Claudia hace este trabajo muy bien, de una manera atractiva, entretenida y cercana a la realidad de quien la lee, permitiéndole al lector adentrarse cada vez más en la historia, y por qué no, en la vida de los personajes secundarios. 

    No creo que sea una tontería lo de “morir como tienen que morir”, porque es la gracia que tiene el libro, la escritora le da un sentido a cada una de las muertes que hacen pensar al lector y generan un entramado de las vivencias y experiencias pasadas que resulta sumamente interesante de leer. De otro modo, si todos murieran de forma aleatoria, no se les daría tanta importancia a estos eventos o no tendrían entre ellos la correlación necesaria que hace que la trama sea lo que es.

    Con lo que concuerdo de estas opiniones es el desagrado con el final feliz que se le otorgó. Quizás le hubiera dado un cierre dando pie a una posible secuela del mismo, en el que de alguna manera Nurit y Jaime se enteren del notición que se estaba dando y que daría vuelta todas las cartas que estaban jugando. Como por ejemplo, que mientras aparecía la primicia en la televisión del bar, entre desesperado el Pibe de policiales para notificarles lo que había pasado y de ahí en más empiece otra parte de la historia en donde se los involucre y relacione a ellos tres con el “juego” de las muertes y tengan un papel esencial en la historia.

    Otra cuestión que no me parece cierta es que esta es una novela para leer sin prestar mucha atención, etc. En mi caso y opinión personal, debí ponerle especial contemplación (para atar cabos en mi cabeza y entender de lo que hablaba) y así generar algún tipo de reflexión mientras iban transcurriendo los capítulos, porque es una novela que no consideraría como fácil de leer, sino que hay referencias que son introducidas por la escritora a las que hay que saber interpretar. 


BIBLIOGRAFÍA

1. https://www.elresumen.com/biografias/claudia_pineiro.htm 

2.  https://quelibroleo.com/betibu 

3.  https://www.centroamericacuenta.com/claudia-pineiro/ 


¿Quién es tuya?, por Camila Palacios

 “Tuya” fue escrita por Claudia Piñeiro,"una dramaturga, guionista de TV y colaboradora de distintos medios gráficos que nació en Buenos Aires en 1960. Ha publicado las novelas Las Viudas de los jóvenes, Elena sabe, Las grietas de Jara, Betibú, Una comunista en calzoncillos, Una suerte pequeña, Las maldiciones y Catedrales” (Piñeiro, 2022: 4). Esta novela corta e intrigante cuenta la historia de cómo Inés descubre de una manera inusual que es engañada por su marido Ernesto y los acontecimientos que le siguen a dicho hallazgo. 

“Un corazón dibujado con rouge, cruzado por un «te quiero» y firmado «Tuya»” (Debolsillo 2022: 193) le revela a Inés que su marido le es infiel. Tras una llamada a altas horas de la noche decide seguirlo a Ernesto y, sin intención, se convierte en testigo de cómo "Tuya" muere en manos de su marido. Luego de esto podemos ver cómo Inés quiere dar todo en su poder para arreglar su matrimonio y ayudar al esposo a encubrir el asesinato ya que ella pensaba que él sería poco inteligente y desequilibrado en una situación delicada como una muerte. En esta familia argentina de clase media podemos ver la forma en que cada uno cumplía con su rutina diaria y monótona: Inés era la típica ama de casa dispuesta a dar todo con tal de conservar su matrimonio y las buenas apariencias, Ernesto un esposo promedio que iba a trabajar todos los días y por último su hija adolescente Lali que tiene un lugar muy triste en esta historia. 

Como aclaré anteriormente, el conflicto principal de esta novela policial es la infidelidad, Inés encuentra cartas de Ernesto con la firma “Tuya” y así confirma que su marido la estaba engañando con otra mujer. En ese momento todo comienza a desmoronarse, pero ella, una mujer muy obsesiva con mantener las apariencias y su matrimonio a salvo, luego de descubrirlo no le dice nada al esposo sino que trata de que Ernesto hable por sí solo. Después de lo ocurrido, Inés decide tomarse el atrevimiento de seguirlo en una de sus supuestas escapadas a la oficina para poder averiguar quién era la amante que lo tenía tan ocupado últimamente y por qué ella no lo advirtió antes. No esperaba encontrarse con una escena tan imprevista como la muerte de “Tuya” en manos de su marido. A partir de esto, Inés elige empezar una minuciosa investigación acerca de quién era esta mujer y por qué Ernesto estaba tan loco por ella y así comienza a descubrir cada vez más detalles de la vida de la amante borrando huellas, eliminando evidencia y ocultando pruebas hasta darse cuenta de que “Tuya” no era quien ella imaginaba. De esta manera se puede ver como la novela toma giros inesperados que resultan ser atrapantes para los lectores que aman los policiales tan buenos como los de Claudia Piñeiro. 

Uno de los aspectos que desde mi punto de vista resulta cuestionable de la novela es la forma en la que la protagonista trataba y hablaba de las mujeres y parezco no ser la única, a continuación voy a demostrar por qué. La autora a través de su novela muestra cómo una parte de la sociedad mantiene las ideas conservadoras de que todas las mujeres deberían casarse, atender a un hombre y cuidar de su hogar como estilo de vida, de esta manera el personaje de Inés, incluso luego de descubrir el romance secreto de Ernesto y la muerte de “Tuya” ocasionada por él, se convierte en su cómplice ayudándolo con todo lo posible y atribuyendo la culpa de todo lo sucedido a las figuras femeninas de la novela. 

“Pero atrevámonos a un análisis un poco más profundo. Esa brevísima palabra (“tuya”), viene a probar lo irrefutable: el engaño. Pero también pone sobre el tapete toda una concepción de lo femenino como elemento catalizador en el relato. “Tuya” define el lugar que se le otorga a la mujer en esta trama. La mujer, en todos los casos, es propiedad del hombre.”( Gomez, 2015: p. 1) Estoy totalmente de acuerdo con lo que sostiene la autora de este comentario, todas las mujeres de esta historia como Inés, Alicia, Charo y Lali son puestas en un rol secundario al que no se le da la suficiente importancia y hacen quedar a Ernesto como un hombre de poder al que todas ellas le andan alrededor con una actitud obsesiva, servicial y reverencia incluso cuando él no es alguien ni tan inteligente no tan interesante. 

 En una ocasión dice sin problema alguno que al menos una vez todas las mujeres son engañadas por su marido y eso me demuestra el poco respeto que se tiene a ella misma o sino también la forma en la que las mujeres pensaban que hace no tan solo un par de años era normal que les sean infieles, siendo un hecho por el que nadie se merece pasar. Otro ejemplo y el más importante es que su hija Lali estaba embarazada y con un mundo de conflictos, no la madre ni el padre pudieron estar ahí para ella. Inés se dirigía a ella de mala manera constantemente y le hacía comentarios sobre su cuerpo diciéndole que estaba gorda lo que ocasionaba que su hija se levantara de la mesa y se vaya a llorar al cuarto. Tampoco le preguntaba dónde estaba o qué hacía cuando se encontraba fuera de la casa, Lali podría estar cinco días en cualquier lugar e Inés diría y se convencería a sí misma de que estaba con su mejor amiga en el shopping porque eso era algo que suelen hacer siempre las adolescentes. Ese tipo de trato nos lleva a sentir lástima por el personaje y que no le daban la suficiente importancia como deberían hacerlo todos los padres con sus hijos.

En conclusión y dejando de lado lo mencionado anteriormente, puedo decir que recomiendo esta novela policial ya que tiene muchos giros inesperados que atrapan y enganchan al lector, además está estructurada con varias voces narrativas, lo que hace que resulte verdaderamente una historia ágil y fácil de leer.


Bibliografía:

Piñeiro, C. (2022). "Tuya". Buenos Aires, Argentina: Editorial Debolsillo.

Gómez, L. (2015) "Tuya, una versión mediocre de lo femenino". Recuperado de: 

https://www.google.com/url?q=https://www.laprimerapiedra.com.ar/2015/04/tuya-una-version-mediocre-de-lo-femenino/&sa=D&source=docs&ust=1656974621288800&usg=AOvVaw2FtDnHeKM2dQ6mAUXFvK5u


Realidad oculta en la sociedad, por Antonella Vincenzetti

La novela Betibú, de la escritora argentina Claudia Piñeiro conocida por sus obras notables como “Elena sabe” y “Tuya”,  y de sus destacables y diversos premios nacionales e internacionales a lo largo de su carrera como escritora, nos presenta una trama policial sobre los cambios que presenta el periodismo  en el siglo XXI y acerca de las relaciones entre los medios de comunicación y el poder político. 

Este policial relata la investigación de un crimen que transcurre en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, específicamente en el country “La Maravillosa”; Pedro Chazarreta, un importante empresario, se lo encuentra degollado en su casa sin explicación alguna con un cuchillo lleno de sangre en la mano; también cuenta con características similares sobre la muerte de su difunta.  Al principio el caso parece tratarse de un suicido, pero luego empiezan a aparecer las dudas y un oficial no queda conforme con la situación y envía información al diario. 

 Los encargados de averiguar quién está detrás de este asesinato es Nurit Iscar, una escritora retirada y divorciada de un ex empresario y con dos hijos varones. Apodada Betibú en homenaje al personaje de cartoon Betty Boop (un claro ejemplo de la crítica). Luego se encuentra Jaime Brena, (antiguo jefe de sección de policiales), él  fue el primero en enterarse sobre el asesinato; y ha estado trabajando en el Tribuno desde los 18 años en donde su trabajo consistía en hacer absurdas encuestas pero con años de experiencia pudo dedicarse a noticias más relevantes en la sección de Sociedad. Por último tenemos a “el pibe” que se lo caracteriza como el de la nueva generación; y que cualquier duda presente que tenga se la consultará a Google. A estos tres personajes se los unirá en esta atrapante y dinámica narración para resolver éste inesperado y misterioso asesinato del empresario Chazarreta. Ellos serán los encargados de escribir unas columnas del diario pero la investigación empezará a tomar otro rumbo lo cual hará que esta narración te llene de intriga y curiosidad. 

Desde mi punto de vista me pareció una novela muy entretenida de leer; la redacción es excelente y cómo Piñeiro conecta todo con  la actualidad en los medios de comunicación te deja pensando sobre cómo día a día estamos lamentablemente  sometidos a su manipulación al igual que al de los políticos. Retrata exactamente la cruda realidad de la sociedad argentina y los secretos detrás de los medios de comunicación ya sea por lavado de dinero y poder jerárquico. También  relata cómo los políticos son cómplices de todos estos actos, lo cual te hacer pensar ¿Acaso vivimos una mentira? Yo creo que es algo que todos debemos reflexionar. Esta historia me abrió la mente totalmente y me hace cuestionarme ¿Acaso la realidad siempre va a ser ocultada a la sociedad? Betibú termina con un final abierto lo cual me intriga aún más acerca de los posibles finales existentes; los personajes están increíblemente relatados y que sean tan diferentes entre ellos le da su toque, (me gustaría agregar también que las amigas de Nurit trasmiten una narración un poco humorística a esta novela negra); el conflicto está impecable lo cual hay momentos que no podes parar de leer de lo entretenido que se encuentra todo. En fin, súper recomendable para cualquier lector interesado en las novelas policíacas, no te vas a arrepentir de leer éste mundo no tan alejado de la realidad.