La novela distancia de rescate fue escrita por Samanta Schweblin en el año 2014, en Buenos Aires, Argentina. Esta escritora nació en 1978 en Buenos Aires. Ha sido traducida a más de veinticinco lenguas, desde 2012. Ella reside en Berlín, donde escribe y dicta talleres literarios. Se formó en la Universidad de Buenos Aires y ganó numerosos reconocimientos como el Premio de Narrativa Breve Ribera del Duero, Premio Casa de las Américas, Premio Tigre Juan.
Su primer libro, "Distancia de rescate", es un intrigante relato acerca de la ambigua relación entre madre e hijo y la difícil vida en el campo. Samanta Schweblin está acostumbrada a narrar historias cargadas de atmósferas extrañas y a veces siniestras. "Distancia de rescate", además, abarca sucesos fantásticos y trágicos al mismo tiempo. Esta autora cambia el ambiente del campo, que realmente es un ambiente tranquilizante, por un campo que resulta fatalmente tóxico y donde "la migración de almas" es la única herramienta que puede llegar a causar la salvación de los personajes
En la novela "Distancia de rescate" de Samanta Schweblin se pueden abordar varias temáticas que trasciende la historia. Por un lado, el tipo de narrador, al principio no era tan claro y preciso pero durante el trayecto de la novela, se podía entender que la que contaba la historia era Amanda, es decir, ella le contaba todo lo que se acordaba antes de su fallecimiento a David, y lo más importante: "la distancia de rescate", esto significa la distancia variable que separa a Amanda de su hija, Nina, y se la pasa la mitad del día calculandola. Por otro, lado al principio del relato se cuenta como Omar, esposo de Amanda, trabajaba cuidando y protegiendo a sus caballos y padrillos en el campo. Esto se puede relacionar con un aspecto de la realidad ya que al hombre se lo puede vincular más con el trabajo forzoso en algunos de los casos, pero en este tema en particular, Amanda es la que tenía que cuidar de David y los caballos que posteriormente beben agua intoxicada del riachuelo y se terminan muriendo, lo mismo que le ocurre a su propio hijo. Luego David fue llevado a un casa de una curandera en el que le dijeron que podía traspasar el dolor a otra persona y así lo hicieron.
Por otro lado, hay un momento un tanto extraño en la que se ve reflejado el costado menos realista de la novela, que es cuando se relata que David enterraba patos: en el momento en que estos se desploman, David se pone de pie en forma de alarma y ve en el sembrado otro pato más: "(...) David estaba sentado en la reposera, jugando en el piso con sus cosas. Entonces se pone de pie, mirando hacia el sembrado. Lo vi de espaldas a mi, pequeño y extraño con sus brazos colgando a los lados del cuerpo y los puñitos cerrados como si algo amenazante lo hubiera alarmado de repente (...)” (Schweblin, 2014: 44). Aquí, además, se puede entender que esta parte del relato la contaba Amanda sobre lo que hizo David. "(...) Yo estuve mucho tiempo pensando en llamarlo, pero con miedo de hacerlo. Entonces algo se movió entre el sembrado de maíz. Y apareció un pato. (...)" (Schweblin, 2014: 44). David y el pato se miraron por unos segundos. Y el pato dio unos pasos más, cruzando una pata por delante de la otra, como si estuviera borracho, o ya no pudiera controlar su cuerpo, y cuando lo intentó el siguiente paso se desplomó sobre la tierra, completamente muerto (...)” (Schweblin, 2014: 45). Esto es difícil de asimilarlo a la realidad porque es difícil ver a niños enterrando animales en su jardín.
Luego de este acontecimiento, David actúa de una forma extraña y se encierra en su habitación porque había ingresado un perro y se quedó toda la tarde ahí, y él dijo que el perro no era importante, pero cuando el animal se desplomó, ahí David salió y lo arrastró hasta la parte trasera del jardín y lo enterró. Esto se puede entender, en mi opinión, como un vinculo especial que tenía David con los animales ya que por alguna razón enterró a los mismos.
Otro elemento que aparece en la novela son los gusanos ya que estos influyen mucho en la distancia de rescate y en lo que le ocurre a Amanda. En una ocasión, ella se enferma y siente como gusanos en su cuerpo: "(...) Hay algo que me molesta en los ojos. Los brillos del asfalto y de los caños del boulevard. Bajo el parasol y busco mis anteojos en la guantera del coche. Cada movimiento extra requiere un gran esfuerzo. La luz me obliga a entrecerrar los ojos y me cuesta manejar en esas condiciones. Y el cuerpo, David. Me pica mucho el cuerpo. ¿Son los gusanos? Se sienten como gusanos, gusanos minúsculos en todo el cuerpo (...)” (Schweblin, 2014:65) y "No dejo de refregarme porque tengo la sensación de que tengo algo metido dentro.
Se siente como gusanos”. En estos momentos ella estaba en la sala de urgencia y le iba quedando muy poco tiempo de su vida: "El dolor va y viene, la fiebre va y viene, y ahí está otra vez Carla sosteniéndote las manos". Schelling(2014):69
A Amanda luego le ocurrió un nuevo dolor: "(...) algo que de nuevo se activa o quizá que se desactiva, algo agudo y brillante. Es el dolor. Se clava en el estómago” (Schweblin, 2014:71). Después de esto, es que empieza a relatar cómo todo lo que le ocurrió en el campo, como la muerte de los caballos, la intoxicación, entre otros, se ve reflejado en Omar ya que al final de la novela se da a entender el enojo y la tristeza por parte de Omar al irse del campo: "(...) No se detiene en el pueblo. No mira hacia atrás. No ve los campos de soja, los riachuelos entretejiendo las tierras secas, los kilómetros de campo abierto sin ganado, las villas y las fábricas, llegando a la ciudad. No repara en que el viaje de vuelta se ha ido haciendo más y más lento” (Schweblin, 2014:76).
"(...) el hilo finalmente suelto, como una mecha encendida en algúnl ugar; la plaga inmóvil a punto de irritarse (...)” (Schweblin, 2014: 76).
Bibliografía
Schweblin,S. (2014). “Distancia de rescate”
Editorial digital: Titivillus.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario