La presente reseña bibliográfica está basada en la novela “La casa de los conejos” de Laura Alcoba. Editorial Edhasa,2008. Esta es una edición del año 2018. Posee un total de 136 páginas. Es un clásico contemporáneo de la literatura argentina. Esta edición conmemorativa, a diez años de su publicación en español, incluye un prólogo de Daniel Pennac y una revisión de la traducción realizada por la autora.
Laura Alcoba vivió hasta los diez años en Argentina para posteriormente radicarse en París. Se licenció en letras en l`Ecole Normale Supérieuere, y es especialista en el Siglo de Oro español, editora y traductora en Francia.
Ha escrito las novelas “La casa de los conejos”( Edhasa, 2008), “Jardín Blanco” ( Edhasa,2010), “Los pasajeros del Anna C” ( Edhasa, 2012), “El azul de las abejas” ( Edhasa 2014), y “La danza de la araña” ( Edhasa,2018) Todas ellas publicadas originalmente en Francia por Gallimard. Por esta última novela obtuvo el premio Marcel Pagnol en 2017. Su obra se tradujo al alemán, el inglés, el serbio, el italiano y el catalán.
En la foto de portada se pueden observar en un segundo plano las paredes de una casa antigua, toda deteriorada y pintada con aerosol. En primer plano se puede ver a una niña con un objeto en su mano. Está parada al lado de una pared de una casa descuidada con inscripciones de P.R.T ( Partido Revolucionario de los Trabajadores ) junto a su símbolo, una estrella . Este fue un partido político de tendencia marxista- leninista de Argentina. Su apogeo tuvo lugar entre 1965 y 1977, cuando fue desarticulado por la represión estatal . La vestimenta de la niña, la imagen de un farol a la distancia y la presencia de un antiguo depositor de basura nos hace suponer que la trama gira en los años 70.
La protagonista es una niña de apenas 7 años. Es 1975 y ella vive en la ciudad de La Plata con su madre, que tiene pedido de captura. Su padre se encuentra en la cárcel. Son tiempos funestos. Hace poco se mudaron allí y para la niña será un cambio radical: descubrirá el secreto, el encierro, el miedo.
En el nuevo hogar se crían y venden conejos. Esa es la fachada, en verdad es una casa clandestina de Montoneros (organización guerrillera peronista de Argentina, surgida en la década de 1970 durante la dictadura auto denominada Revolución Argentina. Al crearse, todos los partidos políticos habían sido prohibidos. Montoneros declaraba que su objetivo era luchar contra la dictadura gobernante, lograr el retorno de Perón al país, la convocatoria a elecciones libres y sin proscripciones, el establecimientos de un socialismo nacional, al que consideraba una evolución natural del peronismo, conjugando un Estado socialista con las características propias de la cultura argentina y latinoamericana) donde en realidad se encubría la imprenta del periódico de la oposición: “Evita montonera”. Esto podemos observarlo en el siguiente fragmento de la novela : “ Mi padre y mi madre esconden ahí arriba periódicos y armas, pero yo no debo decir nada. La gente no sabe que a nosotros, solo a nosotros, nos han forzado a entrar en guerra. No lo entenderían. No por el momento, al menos”.
En esa casa los nervios y la ansiedad se aplacan limpiando pistolas y fusiles o en mateadas fugaces y amenas. Sin embargo los compañeros mueren o desaparecen. De esta forma cada semana el ambiente se degrada y la desesperanza y el temor se apoderan de los personajes.
La autora logra a partir de una prosa conmovedora una novela que hilvana de manera natural el drama de un país y el abrupto despertar de una niña a un universo que apenas comprende pero que está obligada a sortear. En ella se juega su futuro que se pone en vilo una y otra vez por llevar adelante una vida en permanente fuga.
Esta novela autobiográfica me atrapó desde el inicio ya que admiro la forma de narrar y hacer emocionante la lectura de esta odisea: la de alguien, en este caso una niña de siete años que ve cómo avanza el cerco de la muerte. Una niña que tras el golpe de estado en Argentina, se vio obligada a comprender que para impedir la muerte de sus seres más cercanos debía callar y pasar desapercibida. Una niña que se vio obligada a vivir en la clandestinidad mientras su padre montonero estaba preso. Pasó parte de su infancia rodeada de adultos y de peligro, sin contacto con niños de su edad. Sin embargo descubrirá con el correr del tiempo que esas marcas, aquellos aromas, una sonrisa, un momento de pánico, el recuerdo de Diana y su bebé, se han vuelto parte esencial de su pasado. Pero también de su presente.
Además lejos de buscar explicaciones y juzgar los hechos ocurridos, Laura Alcoba se limita a plantearlos desde la inocente mirada de una niña, dejando en manos del lector la interpretación, la reflexión y valoración de lo sucedido.
En palabras de la autora es un relato “para olvidar un poco”, porque es necesario “olvidar para seguir adelante”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario